Diseñadora industrial y artista plástica. Mezclando sus dos profesiones, crea esculturas de postres hiperrealistas con delicadas y gestuales piernas, en escala gigante, humana y pequeña.
Su obra transforma el universo de los dulces y caramelos en esculturas atravesadas por el humor, el deseo y la estética pop. A través de colores intensos, superficies brillantes y formas exageradas, sus piezas construyen un imaginario lúdico donde lo cotidiano se vuelve extraño y seductor.
Realizadas en resinas reforzadas e intervenidas artesanalmente, las esculturas adquieren una apariencia casi irreal. Las palabras presentes en las obras remiten al lenguaje inmediato de la cultura pop y a la velocidad con la que consumimos imágenes, emociones y vínculos.
Detrás de su apariencia vibrante, las piezas invitan a reflexionar sobre el deseo, la nostalgia y las formas contemporáneas de búsqueda de placer, afecto e identidad.